Educación para el Emprendimiento
publicado por enciendev1.0 en Actualidada las 13:25 hrs.
En un proceso de camino al desarrollo, Chile demora en constituir un modelo de educación en el cuál se incentive a los jóvenes a emprender, crear nuevos proyectos aprovechándose de las oportunidades que ofrece el entorno.
Un ejemplo claro de educación para el emprendimiento es la tarea que desarrolla Momento Cero, creando instancias y modelos de incentivo al emprendimiento para los jóvenes estudiantes de nuestro país, desde un nivel básico a niveles profesionales y técnicos, pero que no contaron con el apoyo del Ministerio de Educación para la inserción de la educación para el emprendimiento como un plan de estudio que avance según las necesidades que demandan los tiempos actuales.
Las bondades que derivan de una inserción concreta de una educación para el emprendimiento son diversas, desde la generación de nuevos líderes que se desenvuelvan en nuevas áreas o en sus especialidades una vez egresados de alguna carrera técnica o profesional, también la creación de nuevas oportunidades de desarrollo social como lo son agrupaciones artísticas, deportivas y de otros tipos que generan un crecimiento cultural del país, hasta llegar profundamente a un crecimiento económico y una disminución amplia en las tasas de desempleo generada por nuevos negocios en nuevos nichos de mercados que dan más plazas de trabajo que benefician, dicho anteriormente, a toda la nación.
La inquietud que un día nace por la preocupación de no satisfacer esta necesidad latente hoy en día toma sus primeros propulsores con el respaldo del Ministerio de Educación y el Ministerio de Economía en conjunto con la Fundación Chile, la Unión Europea y la Universidad Católica quienes se encuentran elaborando una propuesta concreta para incorporar el concepto de emprendimiento en todas las ramas de la enseñanza.
Esta iniciativa buscar responder a las al dinamismo del mercado actual adecuando la enseñanza en todos sus niveles para estos fines, considerando que la pedagogía no puede articularse dinámicamente en relación a las exigencias que necesitan las profesiones y el mercado actual.
Es por ello que esta iniciativa toma fuerza, siendo una de las escasas iniciativas coordinadas a la vez con el Ministerio de Economía, entidad que al fin reacciona a esta necesidad, siendo el pilar central de la inserción de la educación para el emprendimiento para así llegar concretamente a las puertas del desarrollo, dejando de ser una promesa y expectativa continúa sin solución alguna.
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Concuerdo plenamente con que en materia de educación, poco o nada es lo que se hace en los niveles de enseñanza básica y media.
De tu afirmación “Las bondades que derivan de una inserción concreta de una educación para el emprendimiento son diversas, desde la generación de nuevos líderes que se desenvuelvan en nuevas áreas o en sus especialidades una vez egresados de alguna carrera técnica o profesional”, creo que no es necesario sacar una carrera técnica o profesional para emprender, pues más importante que lo aprendido, es lo que se debe aprender para llevar a cabo una idea de negocios.
Son solo ejemplos de una gran gama de beneficios, no pretendía decir que solo eran esos beneficios.